¿Alguna vez has pensado que la publicidad engaña a los demás pero no a ti? ¿O que la propaganda política influye más en la gente poco informada que en ti? Si es así, has experimentado el efecto de tercera persona, uno de los sesgos más estudiados en psicología de la comunicación.
Este efecto fue descrito por el sociólogo W. Phillips Davison en 1983, evidenciando una tendencia sistemática: las personas creen que los mensajes mediáticos persuasivos (publicidad, propaganda, contenido violento o pornográfico) afectan más a los demás que a ellas mismas. El «yo» percibe la verdad, el «otro» es manipulado.
Davison explica que el fenómeno despertó su interés en 1949 o 1950, cuando se enteró del intento de Japón durante la Segunda Guerra Mundial de disuadir a los soldados negros estadounidenses de luchar en la famosa y cruenta batalla de la isla japonesa de Iwo Jima, mediante propaganda en forma de folletos. Como relata Davison, los folletos informaban que los japoneses no tenían nada contra los soldados negros y les aconsejaban rendirse o desertar. Aunque no hubo indicios de que los folletos tuvieran efecto en los soldados, el incidente dio lugar a una importante reorganización entre los oficiales y la unidad fue retirada al día siguiente.
El efecto de tercera persona no es simétrico: cuanto más negativo o socialmente indeseable se considera un contenido, mayor es la distancia que establecemos entre su efecto en nosotros y su efecto en los demás. El sesgo opera incluso cuando el contenido es objetivamente inofensivo.
Consecuencias políticas y sociales
El efecto de tercera persona está detrás de muchas demandas de censura: la gente apoya la restricción de contenidos no porque le afecten, sino porque teme el daño que causarán en audiencias «vulnerables». También explica por qué ciertos mensajes de salud pública fracasan: quien cree que el tabaco o el alcohol influyen más en otros que en uno mismo tiene menos motivación para cambiar su comportamiento. En la era de las fake news es importante tener en cuenta que se produce este sesgo.
Davison, W. Phillips (1983). The third-person effect in communication. Public Opinion Quarterly, 47(1).
https://www.jstor.org/stable/2748702
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Tomàs Baiget, Editor
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