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Revuelo con la Licenciatura de Documentación

Estos meses está produciéndose bastante ruido con la nueva Licenciatura. Ya se anunció que la primera institución en ofrecer los estudios sería la Universidad de Alcalá de Henares. Iniciado el proceso de preinscripción, antes de que terminara el plazo establecido, la misma Universidad deja de aceptar solicitudes. ¿Qué sucede en Alcalá? ¿Qué pasa con la Licenciatura?

Desde el principio muchos vieron con malos ojos el nacimiento de estos estudios en una institución en la que no existía la experiencia previa de haber organizado formación de Biblioteconomía-Documentación de forma sistemática. La Universidad de Alcalá de Henares no ha ofertado nunca, tampoco, la Diplomatura en Biblioteconomía y Documentación, aunque en repetidas veces ha manifestado intención de hacerlo.

Si previamente no se ofrecían estudios de forma sistemática dentro del área de Documentación, ¿de dónde iba a salir el profesorado? Evidentemente, Madrid es una ciudad con la infraestructura profesional necesaria como para contar con un buen equipo de expertos en diversas materias, que podrían hacer compatible su trabajo habitual con una dedicación docente a tiempo parcial. Es cierto. Lo que muchos, sin embargo, se temían (y no les faltaban motivos para ello) es que se procediera a un “reciclaje en frío” de otros profesores no tan relacionados con el mundo de la información.

Además de esa duda han surgido otras preguntas: ¿quién se haría cargo de dirigir y controlar la calidad de la docencia? Tendría que ser alguien suficientemente involucrado en la profesión. Y ¿quién ha hecho el plan de estudios? Parece ser que en su elaboración ha participado algún catedrático de Documentación de otra universidad madrileña. También se ha pedido consejo a profesionales con experiencia en tareas de formación, como, por ejemplo, personal del CSIC

En cualquier caso, parece que entre todos los que están opinando no se llega a un acuerdo. Las autoridades de la Universidad de Alcalá desean a toda costa ser los primeros en ofrecer esta nueva titulación, en contraste con otras universidades que, a pesar de estar objetivamente más preparadas, han optado por hacer las cosas con mayor tranquilidad.

En este momento muchas de las personas consultadas, de dentro y de fuera de la universidad, han manifestado su oposición a que Alcalá empiece de esta manera los cursos de la licenciatura.

Sedic pide serenidad
Habiéndose alcanzado cierto nivel de crispación, Sedic ha dirigido una carta al Secretario de Estado de Universidades e Investigación, en la que se informa de los motivos que están produciendo desasosiego entre los profesionales.

“La Sedic aprueba y apoya el establecimiento de titulaciones que homologuen la profesión (…). Sin embargo, la puesta en marcha de licenciaturas en algunas universidades españolas sin el tiempo suficiente para la elaboración de planes de estudios adecuados, sin la dotación de profesorado con la cualificación necesaria, y sin el consenso de los agentes sociales del entorno, nos parece que puede presentar el riesgo de deterioro desde sus inicios de una nueva titulación y dañar así el espíritu inicial con el que fue creada”.


Esta información se publicó en la revista Information World en Español (IWE), n. 20, diciembre de 1993 – enero de 1994, p. 4.