La editorial Enciclopèdia Catalana de Barcelona ha puesto a la venta este diciembre el cd-rom Hiperdiccionari Català-Castellà-Anglès, que al Diccionari de la Llengua Catalana incorpora de forma completamente integrada los diccionarios catalán-castellano, catalán-inglés y ortográfico (todos de la propia editorial) en un entorno Windows.

Assumpta Bachs Rossell, Montserrat Pujol, Josep Méndez Vázquez (jefe del proyecto), Amadeu Brugués, Marc Sagristà Artigas, y Xavier Pintanel Bargués
IWE ha tenido acceso a uno de los primeros discos (fabricados por Informática El Corte Inglés) para su evaluación y análisis.
Aunque se trata de una obra pensada para el gran público, sus posibilidades son dignas de un sofisticado producto profesional para uso de documentalistas, traductores, filólogos, etc.
El software de la aplicación (programado en C++) ha sido desarrollado enteramente por el equipo de la editorial, la cual está en disposición de venderlo, junto con el know-how correspondiente, a otras empresas interesadas.
El precio de venta del disco, inferior al que se había adelantado, será de 38.000 PTA (incl. IVA), que por supuesto, con las expectativas de venta actuales teniendo en cuenta el número de lectores de cd-rom existentes, probablemente no va a cubrir los costes que ha tenido la producción (30 M PTA). Si se tuvieran en cuenta los costes de informatización de las obras lexicográficas en que se basa, el total alcanzaría los 200 M PTA. Se ha contado con una subvención de la Comissió Interdepartamental de Recerca i Innovació Tecnològica (CIRIT) de la Generalitat de Catalunya.
Estructura de la obra
Hablamos con Josep Méndez, director de Sistemas de Información y jefe de Proyecto del Hiperdiccionari:
“Se trata de una base de datos documental, constituida por el diccionario, en la que la unidad documental no es la entrada sino la acepción (y en ocasiones la subacepción), o sea, la unidad de significado o semántica (una entrada del diccionario tiene una o varias acepciones, cada una con su definición)”.
“A esta base de 155.000 acepciones, se han unido las otras bases de datos (los tres diccionarios citados arriba), pero, quiero destacarlo, no como han hecho en otros productos parecidos (Sony Multilingual o Langenscheidt, p. ej.) con las bases de datos en el mismo disco pero con unas relaciones mínimas entre ellas, sino completamente integradas. Esto ha representado un trabajo enorme, de un equipo de 6 personas durante casi dos años estableciendo los enlaces entre las unidades semánticas de cada diccionario, y documentando cada uno de estos enlaces según el tipo de relación”.
“Se han establecido 20 tipos:
– directos (de una acepción en un idioma a otra acepción biunívoca en otro idioma),
– de palabras de uso normal a vulgarismos,
– de una expresión de significado general a otra de uso sólo particular,
– de una frase hecha a una frase normal, etc.”.
“Se pudieron hacer las correspondencias de una forma automática sólo en menos del 15% de los casos”.
Un aspecto interesante de los enlaces es que, al existir en el diccionario todas las flexiones verbales y nominales, si se desea, un concepto puede recuperarse a partir de cualquiera de ellas.
“A nivel filológico” (dice Josep Méndez), “hay casos que se han tratado con una precisión propia de lujo asiático. Para que muchos grupos de palabras, a veces muy reducidos, estuvieran fielmente relacionados, ha habido que resolver verdaderos quebraderos de cabeza informáticos”.
Todas las palabras del texto están conectadas y su definición (o la de la palabra raíz si la escogida no lo era) aparece en una nueva ventana sólo con señalarla y hacer click.
El equipo del Hiperdiccionari presente en la demostración a IWE, recuerda una búsqueda graciosa que se hizo días pasados a una personalidad: haciendo hipertexto sobre “matí” salen los dos significados castellanos mañana y pretérito indefinido de matar. Haciéndolo sobre “violí” salen violín y violar (estas formas de pretérito, sólo literarias, suenan divertidas en catalán).
Historia
La fundación Enciclopèdia Catalana tuvo sus inicios en la editorial Edicions 62, creada en 1961, la cual en 1968 publicó el primer tomo de la Gran Enciclopèdia Catalana (GEC). En 1969 Edicions 62 sufrió una grave crisis, por lo que el proyecto fue continuado desde una nueva empresa: Enciclopèdia Catalana SA (ECSA), que en 1980 se constituyó en fundación privada no lucrativa.

Edificio de Enciclopèdia Catalana SA. Diputació, 250. 08007 Barcelona.
Actualmente la Fundación Enciclopèdia Catalana incluye: ECSA, Distribuciones GEC (Digec), Editorial La Galera, Edicions Proa y participa en otras empresas del sector.
ECSA, Josep Méndez Vázquez.Tel.: +34-3-412 00 30; fax: 412 01 72
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Esta información se publicó en la revista Information World en Español (IWE), n. 20, diciembre de 1993 – enero de 1994, p. 10.