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Preguntas y respuestas sobre revistas electrónicas

Por Adela d’Alòs-Moner

Adela d'Alòs-Moner Vila

 

 

Adela d’Alòs-Moner Vila es directora técnica de DOC6. Consultores en recursos de información.

Foto: CC BY Tomàs Baiget

 

 

 

Los servicios de información se encuentran hoy con una gran variedad de opciones y de nuevas posibilidades sobre este tema, lo cual implica un importante trabajo de decisión y selección:

  • Suscribirse a una revista en papel, o en formato electrónico. ¿Qué ventajas e inconvenientes tiene una versión frente a la otra?
  • Suscribirse a distintas revistas electrónicas de manera aislada, o a servicios que facilitan el acceso al texto íntegro de un gran número de ellas.
  • Cuándo es mejor obtener únicamente el artículo que se desea y cuándo suscribirse a la revista en su totalidad.
  • Cómo se puede asegurar el futuro de una suscripción electrónica, es decir, disponer en el futuro de lo que se ha estado pagando, si el presupuesto, por ejemplo, no permite renovar la suscripción.

Vamos hacia el soporte digital
Las revistas electrónicas están experimentando un crecimiento importante debido a varios factores:

  • facilidades de interrogación, ya que puede consultarse su contenido a través de múltiples criterios;
  • ahorro de personal y de espacio para controlarlas, hacerlas circular y almacenarlas;
  • disponibilidad en diversos formatos: internet, cd-rom, dvd-rom, intranet corporativa, cliente-servidor, etc.
  • posibilidad de acceso desde distintas estaciones situadas dentro o fuera de la misma institución.

Dónde obtener revistas electrónicas
Las vías más habituales son:

  1. Los mismos editores tradicionales, como, p. ej., Academic Press, Springer Verlag o Reed-Elsevier, han empezado a distribuir sus revistas en formato electrónico con ofertas que combinan la posibilidad de disponer de la revista tanto en formato electrónico como en papel, éste último obligado en algunos casos.
  2. Los productores de bases de datos, muchos de los cuales tienen acuerdos de distribución electrónica de las publicaciones. Dentro de este capítulo cabe citar: Information Access Company (IAC), UMI, Ovid, y también, en cierta medida, el distribuidor Ebsco. Estos editores son propietarios de algunas de las bases de datos que editan y a la vez distribuyen.
    Intentando asociar cada uno de ellos a algunas de sus más conocidas bases de datos podríamos decir que:
      • Ebsco es editor de bases de datos también en texto íntegro. Entre ellas destacamos Academic Abstracts y Business Source.
  1. Los distribuidores como The Dialog Corporation o SilverPlatter (v. José A. Senso y Pedro Hípola, IWE v. 6, n. 12, diciembre de 1997, pp. 1-6, 8-10, 12-14), por citar dos de ellos cuyas trayectorias en el mercado han sido muy distintas, que tienen acuerdos de comercialización con los productores de bases de datos en texto íntegro.
    https://www.scimagoepi.com/webspirs-4-0-silverplatter-continua-en-su-avance
    https://www.scimagoepi.com/trayectoria-tecnologica-y-comercial-de-silverplatter

Revistas o artículos electrónicos
Ésta es una opción sin duda fundamental a considerar. Si los presupuestos se reducen, la posibilidad de dejar de abonar una suscripción y pasar a pagar por el uso real se convierte cada vez más en una alternativa.

El servicio más completo enfocado a «pagar por uso» y no «por suscripción» es FirstSearch, de Oclc, que permite el acceso a más de 60 bases de datos y la obtención del artículo original –directamente online o a través de proveedores como Ebsco, UnCover, British Library Document Supply Centre y otros–.

Qué uso hacer de las revistas
En este aspecto la oferta entre un proveedor y otro puede diferir enormemente: algunos de ellos pagan al editor el derecho de reproducción electrónica de la revista y el centro de documentación o biblioteca que la adquiere puede distribuirla a posibles personas interesadas. En otros casos los contratos con el editor pueden limitar enormemente el uso y difusión que se puede hacer de la misma.

Cómo asegurar el archivo de la revista electrónica
Si la suscripción es en cd-rom, la mayoría de los editores permiten a la institución mantener los CDs aunque en un futuro deje de suscribirse. Sin embargo subsiste el peligro de que dentro de unos pocos años su lectura se imposibilite con los equipos existentes, que podrían estar trabajando con estándares incompatibles.

Si la suscripción es a través de internet el problema se complica porque hay varios peligros evidentes:

  • que el editor desaparezca –en los últimos años se han vivido muchas experiencias de este tipo en el sector–,
  • que no se renueve la suscripción y se deje de disponer del acceso a las revistas suscritas en años anteriores.

Para solucionar este último problema las grandes bibliotecas americanas han potenciado el servicio ECO (Electronic Collection Online), que gestiona OCLC. De esta manera entre todas se aseguran unos archivos en los que de forma permanente pueden disponer de las colecciones adquiridas y también de los sumarios de todas las que están asociadas.

Aspectos a considerar antes de tomar una decisión

  1. Si el centro está especializado, con el fin de dirigirse a algún proveedor concreto del sector, o por el contrario necesita una oferta de bases de datos de temáticas distintas.
  2. Análisis del uso actual y evaluación del uso potencial de las revistas. Grado de adecuación de éstas a las necesidades de información de los usuarios.
  3. Derechos de utilización de los artículos que se imprimen.
  4. Formato (ascii, pdf, postscript, etc.).
  5. Posibilidades de búsqueda (texto íntegro del artículo, palabras claves) y de navegación entre artículos (hiperenlaces), integración de gráficos e imágenes, etc.
  6. Exhaustividad de contenidos: p. ej., ¿incluyen los artículos breves y las cartas al director publicados en las correspondientes versiones en papel?
  7. Medio de distribución y posibilidad de conjugación de varios de ellos: cd-rom, intranet corporativa, etc.

Otros aspectos que muchos centros tienen en consideración es lo que comporta la revista en papel en cuanto al control de recepción, ocupación de espacio físico o mantenimiento (encuadernaciones, por ejemplo).

Judy Luther1 sugiere tener en cuenta también los siguientes factores:

  • facilidad y potencia del buscador;
  • disponibilidad de distintos niveles (principiante y experto);
  • posibilidad de limitar los resultados a las revistas que se encuentran en la institución;
  • formato del documento;
  • sustitución o no del papel por el formato electrónico;
  • relación entre la oferta de títulos y las necesidades de los usuarios;
  • seguridad del sistema;
  • adecuación a las necesidades y requerimientos informáticos de la institución.

En resumen
Las revistas electrónicas son una realidad. El número crece día a día y, como muchos observadores señalan, cada vez será más complejo decidir si se sustituye la revista en papel por el artículo en el momento en que se necesite o por la revista electrónica. En este caso habrá que evaluar formatos, editores, derechos de uso, garantías de continuidad en caso de cancelación y precios.

  1. Luther, Judy. «Full text journal subscriptions: an evolutionary process»
    http://www.arl.org:591/luther.html
  1. Brennan, Patricia (Assoc. of Research Libraries, ARL); Hersey, Karen (Massachusetts Institute of Technology, MIT); Harper, Georgia (Univ. of Texas System, UTS). «Strategic and practical considerations for signing electronic information delivery agreements».
    http://www.arl.org/scom/licencing/licbooklet.html

 Adela d’Alòs-Moner
DOC6. Consultores en recursos de información.
aalos@doc6.es
http://www.doc6.es

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Este texto se publicó en la revista El Profesional de la Información (EPI), v. 7, n. 4, abril de 1998, pp. 14-16.