Por Peter Hyams
Peter Hyams es un conocido analista del mercado de la información. Es editor jefe de Learned Information Ltd., Oxford
Después de tanto hablar y gastar tinta en él, el legado Maxwell en nuestra industria ha sido bien efímero.
Considérese la lista de empresas: Pergamon InfoLine, Pergamon Compact Solution, Maxwell Multimedia, Scitechinfo y Pergamon Financial Data Services. Todas muertas y enterradas, o reducidas a la nada o vendidas por dos duros.
Finalmente se han vendido las 3 últimas, las mayores, las que él uniera y las que en su día tanto dieron que hablar sobre el grupo Maxwell Online. Ha sido un alivio hasta para los que lo miramos desde fuera. Bajo el férreo mandato de Robert Maxwell no consiguieron salir de su sombría situación, ni tampoco lo lograron con la aventura InfoPro.
Por separado y de la mano de sus compradores, tienen mejores perspectivas, aunque ello será sin duda a costa de echar gente a la calle. Los nuevos propietarios conocen el oficio y saben ir al grano. Seguro que sabrán sacar partido de sus compras.
Para los europeos, el caso que abre más expectativas es el de Questel-Orbit, que crea un host muy fuerte en información sobre patentes y marcas. Questel tiene además unos lazos muy fuertes con la European Patent Office, a la que ha instalado sus sofisticadas bases de datos internas, al servicio de los examinadores de las nuevas patentes.
Sin embargo, el punto fuerte en patentes, la base de datos World Patent Index de Derwent, está disponible online también en Dialog y STN. Ya antes de la época Maxwell, Orbit (llamado entonces SDC) tuvo la exclusiva de Derwent, pero no supo capitalizarla (su software de búsqueda era notablemente malo comparado con el de su tradicional competidor californiano Dialog). Derwent terminó la paciencia y el contrato de exclusividad con Orbit, con lo que inmediatamente, al cargar la base de datos en su ordenador, Dialog se hizo con una buena porción del negocio.
Con la también importante competencia de STN en este área de patentes (Inpadoc, Apipat, Derwent), la operación de Questel es lógica y representa un gran paso para situarse por delante. Ahora falta ver si como superespecialista puede penetrar mejor en el mercado norteamericano, cosa que hasta ahora le está costando mucho.
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Esta información se publicó en la revista Information World en Español (IWE), n. 23, abril de 1994, pp. 3-4.