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El MS-DOS se acaba

Aunque a algunos informáticos y profesionales que llevan años usando PCs que funcionan con el sistema operativo MS-DOS de Microsoft Corporation les pese, tienen los días contados para seguir con él, y pronto se verán obligados a cambiar a Windows, un programa de la misma empresa. Muchos informáticos programan obsesionados en que se use el mínimo de recursos, dado que las máquinas tienen potencias limitadas, y les parece que Windows provoca un despilfarro de proceso innecesario.

Que los programas Windows gastan más recursos se percibe cuando se intenta correrlos en PCs 286 o 386.

Ya casi no se producen nuevas aplicaciones para MS-DOS. Cuando salió Windows, muchos no creyeron en él, pensaban que sólo sería un juguete o un maquillaje, pero en la práctica ha resultado extraordinariamente eficaz para atraer hacia la informática a grandes masas de personas. Si no es con Windows o por lo menos con un sistema de ventanas similar, ya no se puede vender nada. Como dice el multibillonario propietario de Microsoft Bill Gates:

“los fabricantes proponen y el usuario dispone”.

La migración de DOS a Windows resulta barata y asequible en la mayor parte de los casos.

No se puede afirmar que todo el mercado DOS será absorbido por Windows. Otros sistemas se disputan una parte de la tarta que deje dicho sistema operativo.

IBM, p. ej., aún no ha cejado en su empeño de situar a OS/2. La importancia de Macintosh está creciendo cada vez más, y en algunos sectores como el de la educación y la edición profesional, la supremacía del sistema de “la manzana” es indiscutible. Por último, está por ver qué cuota de mercado consigue finalmente Unix, más o menos unificado, y en qué segmentos del mercado consigue hacerse fuerte.

Uno de los aspectos más definitivos en el progresivo abandono de DOS en favor de los nuevos sistemas de interface gráfica de usuario (igu), es la rápida evolución de la tecnología de desarrollo orientada a objetos, tanto OLE (object linking and embedding) de Microsoft, como OpenDOC bajo los auspicios de IBM y Apple. Consiguen ahorrar muchos recursos humanos y económicos en el desarrollo de nuevas aplicaciones, lo que les separa definitivamente del tradicional DOS.

No comprar menos de un 486
Por si algo faltaba, las sucesivas versiones cada vez más potentes de los microprocesadores, fundamentalmente Intel, han convertido a las plataformas en que DOS funciona bien en sistemas obsoletos. En los ordenadores 286 y 386 ya no es posible implementar muchas de las aplicaciones Windows aparecidas en los últimos meses. Esta base de PCs está condenada a desaparecer.

La bajada de precios que todos los fabricantes de hardware están llevando a cabo, hace cada vez más accesible a todo tipo de usuarios una mayor potencia. De esta forma el proceso se retroalimenta, a mayor potencia del hardware más prestaciones del software, y viceversa.

ComputerWorld, nº 566, 18-24 febrero 1994.


Esta información se publicó en la revista Information World en Español (IWE), n. 23, abril de 1994, p. 14.