Por Tomàs Baiget
Hemos entrevistado a Frans de Bruïne, titular de la Dirección General XIII/E de la Comisión de la Comunidad Europea, pidiéndole que evaluara la situación del programa Impact (Information market policy actions) e informara de la evolución prevista.
Impact 2 ha llegado ya a la mitad de su período de vigencia. ¿Cuáles han sido sus logros en comparación con Impact 1?
– Antes déjame subrayar que Impact no es un programa de I+D. Quizá por creencias heredadas de épocas anteriores, muchas personas piensan aún que Impact promociona la investigación de nuevas tecnologías, pero no es así. La Comisión tiene otros programas para eso. Impact fomenta el diseño de productos vendibles basados en tecnologías punta ya existentes. En otras palabras, quiere crear mercado de la información.
Contestando a tu pregunta, Impact 2 se ha estado desarrollando desde diciembre de 1991 con un presupuesto, como es sabido, de 64 M ECU. Si miramos sus 4 áreas principales de acción, encontramos primero el Information Market Observatory (IMO). Ha reorientado su informe anual desde un documento que sólo recopilaba estadísticas a uno que contiene información mucho más estratégica. Como consecuencia la demanda de este informe ha aumentado de 400 a 3.000 copias. Un enfoque más analítico del mercado europeo y de sus competidores, ha dado por resultado una valiosa información sobre los servicios de información, tanto los de consumo como los profesionales, y sobre sus tendencias.
¿Cómo está Europa respecto de esos competidores?
– Claramente por detrás. Los EUA continúan dominando el mercado mundial de los servicios de información electrónica. Por ejemplo, sus beneficios en 1991 fueron de 8.200 M ECU, mientras que los de Europa fueron 3.500 M ECU. En los EUA está ya bien asentado el uso de las bases de datos online en todos los sectores de la industria. Y desde luego, el compromiso nacional a nivel de gobierno tanto en los EUA como en el Japón ayuda mucho a crear una “cultura de la información” más fuerte.
Estabas describiendo los logros de Impact 2
– Sí. La segunda área de acción que tenemos es la del Legal Advisory Board (LAB) (Comité asesor legal), integrado tanto por expertos en legislación como por especialistas en servicios de información electrónica. En estos dos años ha ido pasando de ser un pequeño grupo de expertos en cuestiones legales a un forum de discusión en el “mundo real”, con representantes tanto del sector público como del privado.
Otra área está constituida por nuestra red de National Awareness Partners (Socios difusores nacionales), que en cada país de la Comunidad ayudan a eliminar el “analfabetismo informativo”.
¿Qué beneficios se han obtenido con esta red de “partners”?
– En cada Estado hemos seleccionado instituciones que, como el Instituto de la Mediana y Pequeña Empresa Industrial (IMPI) español, conocen el mercado en sus países respectivos, y permiten acercarnos a los potenciales clientes de los productos de información. De esta forma, no sólo incrementamos la sensibilización hacia los mismos, sino que además nos sitúa en mejores condiciones para satisfacer las necesidades específicas de cada Estado.
Mencionaste 4 áreas
– Sí, la última es la de las iniciativas de información estratégica. Hemos lanzado dos importantes concursos de propuestas, uno para servicios de información basados en técnicas interactivas multimedia (IMM) y otro para sistemas de información geográfica (GIS). A diferencia de Impact 1, hemos adoptado el procedimiento de las dos fases: una primera de definición del proyecto, de 6 meses de duración, y una segunda de implementación que puede ser de hasta 2 años. La fase de definición ayuda a ver la viabilidad tanto del proyecto como de los productos de información propuestos. Esto ha permitido apoyar un número mayor de proyectos hasta la etapa de desarrollo del prototipo, 52 en multimedia y 28 en SIG. A los mejores se les ayuda luego a que lleguen a ser comercializados.
Ya conocemos el reciente concurso de “declaración de intenciones”. ¿Podrías explicar a qué se debe esta llamada tan general, qué problemas queréis resolver?
– Queremos estimular actividades que contribuyan efectivamente al desarrollo de servicios de información realmente paneuropeos. Pueden ser servicios integrados de acceso online a bdds, videotex, audiotex, o productos offline en cd-rom, disquete o fax. En vez de sacar un tipo de servicios concreto para que se presenten propuestas sobre el mismo, como hicimos con IMM y GIS, esta vez queremos obtener antes una panorámica general y ver cuáles son las áreas más activas.
Los problemas que queremos resolver son, como siempre, EL problema de Europa: las múltiples barreras técnicas, comerciales, legales, lingüísticas y administrativas que impiden que los productos de información europeos sean asequibles con facilidad.
¿Cuándo se anunciará el concurso de propuestas reales?
– Prevemos publicarlo a mediados de 1994, de manera que podamos evaluar y negociar los proyectos a principios de 1995.
Impact estimula también la publicación electrónica. ¿Qué hay en esta área?
– A partir del estudio que encargamos “Nuevas oportunidades para las editoriales en el mercado de los servicios de información”, en la pasada feria del libro de Frankfurt organizamos una reunión a la que asistieron 280 directores y gerentes de editoriales e industrias relacionadas. Ahora estamos trabajando en el seguimiento de los acuerdos que allí se adoptaron.
¿Va la Comisión a intervenir en ello?
– Sí, por supuesto. Tanto la Comisión como las editoriales piensan que hay que crear un marco que facilite la publicación electrónica. Por ejemplo, se impulsará vigorosamente la política de la Comisión de liberalizar completamente las telecomunicaciones para 1998. También, el tema del marco legal apropiado, particularmente en relación con los derechos de propiedad intelectual, se seguirá discutiendo vista su extraordinaria importancia para poder garantizar las inversiones que las empresas hacen en productos creativos.
Otra área identificada donde actuar, es la resolución de los problemas que experimenta el mercado de la publicidad en su transición de las publicaciones impresas a las electrónicas.
¿…?
– Sí, es muy importante. No hay que olvidar que muchas revistas se mantienen gracias a la publicidad. Vamos a llevar a cabo un informe sobre la situación y la evolución del mercado publicitario europeo.
En otro orden, también quisiera añadir que estamos estudiando el establecimiento de una red de laboratorios multimedia europeos, con el objetivo de intercambiar experiencias, formación y también como fuente de creatividad.
¿Apoyará la Comisión proyectos concretos de edición electrónica?
– Siempre que sean proyectos paneuropeos. En lo que queda de Impact, hasta finales de 1995, seguirán las acciones de desarrollo de mercado. Dentro del “4º programa marco” a desarrollar desde este año 1994 hasta 1998, se subvencionarán además proyectos de desarrollo de tecnología, en una acción llamada de “ingeniería de información”.
En los últimos concursos la Comisión resaltó la participación de las pymes. ¿En qué tipo de instituciones se piensa ahora para otorgar ayudas?
– Seguiremos en la misma línea, pero con la mayor variedad de agentes que intervienen en la cadena de publicación electrónica: autores, editores, impresores, empresas de soft y hard, compañías telefónicas, propietarios de los derechos intelectuales, proveedores de servicios de información y usuarios. La transición de la publicación impresa a la electrónica requiere la integración de los diferentes sectores. Por esta razón, la Comisión intentará estimular el diálogo a todos los niveles, para lo cual piensa crear un forum de alto nivel.
Finalmente, mencionaste el “4º programa marco”. ¿No podrías adelantar más detalles?
– La acción de “ingeniería de información” que la DGXIII/E ha propuesto incluir en el programa se dirigirá especialmente al desarrollo de la edición electrónica y de las bases de datos. Pero bueno, dejemos esta historia para otro día…!
Muy, bien, anota IWE en tu agenda. Gracias por recibirnos.
Frans de Bruïne, Impact, DGXIII/E, Edif. Jean Monnet. L-2920 Luxemburgo
Impact Central Office. Tel.: +352-34 98 12 22; fax: 43 01 32 847
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Esta información se publicó en la revista Information World en Español (IWE), n. 20, diciembre de 1993 – enero de 1994, pp. 3-4.