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Control del acceso al Web en Singapur

Foto nota sobre Censura en Singapur y sin acceso en Bangladesh

En 1996 el acceso a Internet aún es muy desigual en el mundo.

Ya comentamos la orden del gobierno chino por la que se establecía un registro obligatorio para los internautas de aquel país. Ahora es en Singapur donde se aplican restricciones.

En concreto, el gobierno de dicho país ha anunciado que considerará a las empresas proveedoras de acceso a Internet responsables (judicialmente) de los contenidos pornográficos o políticamente objetables que suministren a los 100.000 internautas del país, los hayan elaborado ellos o no.

Se les pide, por ejemplo, que bloqueen el acceso de sus clientes a webs cuestionables, como el de Playboy o Penthouse, cosa que ya están haciendo.

El gobierno obliga a escuelas, bibliotecas públicas y cibercafés a instalar programas filtro, como NetNanny, que impide el acceso de los niños a los webs que se hayan incluido en una lista de prohibidos.

Lo curioso es que esto ocurra en un país, Singapur, que pasa por ser, y querer ser, de los más avanzados en telecomunicaciones del mundo (Wall Street Journal Europe, 6/3/96, p. 8).

Problema contrario en Bangladesh
En Bangladesh, por su parte, el problema no es filtrar el acceso, sino tener acceso a la Red, debido a que el índice de ordenadores per cápita es bajo.

Una solución práctica ha consistido en la inclusión en algunos periódicos del país de una sección constituida por mensajes sacados de la red, de manera que lo puedan leer las personas que no disponen de conexión.

Este caso es, en cierta manera, la cara opuesta del problema de Singapur.

Y se trata de la colaboración de un medio “elitista” (Internet, en Bangladesh) con uno “popular” (el periódico).

Bangladesh y Buthan son los únicos países de Asia sin conexión completa a Internet. Los proveedores de servicio de correo electrónico tienen que conectar por vía telefónica de larga distancia a un proveedor en la India para cargar y descargar los mensajes de sus clientes.

Financial Times, 4/3/96, p. 13

Esta información se publicó en la revista Information World en Español (IWE), n. 44, mayo de 1996, pp. 22 y 24.