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Turismo 16º CRECS 2026

 
Cuenca es una de las ciudades más singulares y atractivas de España. Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, combina un bello entorno natural con un rico patrimonio histórico y una rica gastronomía.


Situada a 180 Km de Valencia y 160 de Madrid, está muy bien comunicada tanto por carretera como por unos 15-20 trenes de alta velocidad diarios. La estación de Cuenca lleva el nombre del pintor Fernando Zóbel (1924-1984), hijo adoptivo de la ciudad.

Situada entre las hoces de los ríos Júcar y Huécar, la ciudad antigua de Cuenca sorprende por su urbanismo vertical y sus vistas espectaculares. Su icono más reconocible son las Casas Colgadas, viviendas suspendidas sobre el vacío que hoy albergan el Museo de Arte Abstracto Español, una visita imprescindible para los amantes del arte contemporáneo. Muy cerca se encuentra la Catedral de Santa María y San Julián, uno de los primeros ejemplos del gótico en España.

Pasear por el casco histórico, cruzar el Puente de San Pablo o disfrutar de las vistas desde el Mirador del Barrio del Castillo permite descubrir la esencia de una ciudad que combina historia, naturaleza y tranquilidad. A 26 Km está la Ciudad Encantada, que ofrece un paisaje natural único de formaciones rocosas esculpidas por el tiempo.

La experiencia en Cuenca no estaría completa sin su gastronomía. Entre los platos más típicos destacan el morteruelo, un paté caliente a base de carne de caza; el ajo arriero, elaborado con bacalao; y los exóticos zarajos (tripa de cordero enrollada en dos sarmientos –palitos de viña– y fritos), muy popular como tapa. Para los más golosos, el alajú dulce de miel, almendra y pan es una delicia imprescindible.

En bares y tabernas del casco antiguo y de la zona moderna, se puede disfrutar de una variada oferta de tapas acompañadas de vinos de la región de Castilla-La Mancha, en un ambiente acogedor que aún conserva la autenticidad local.