Por Alice Keefer
Alice C. Keefer Riva, directora de servicios internacionales de DOC6
Foto: CC BY Tomàs Baiget
Se celebró los días 17-19 de octubre en Holanda. El tema fue “Evolución o revolución: 25 años de información electrónica”
Un nuevo flujo de información
La ponencia “keynote” introductoria fue presentada por Robert Hall, antes presidente y ahora vicepresidente de Thomson Corporation.
Para quienes no conozcan este gigante canadiense recordaremos que se trata de uno de los imperios más importantes de la edición electrónica a nivel internacional, junto con otros “pesos pesados” como Murdoch, Reuters, Bertelsmann, Reed Elsevier, VNU y Wolters Kluwer.
Entre las “posesiones” de Thomson se incluyen empresas muy conocidas en nuestro entorno, como el Institute of Scientific Information (ISI), Derwent, Information Access Company, Micromedex, etc.
La previsión de Hall para los próximos cinco años es que habrá un ritmo exponencial de cambio, sobre todo en las comunicaciones, los dispositivos (“devices”) para el usuario final y los proveedores de servicios de información.
El reto no está en la tecnología –que ya existe– sino en su implementación de forma masiva, lo que requiere una infraestructura adecuada y aplicaciones útiles.
Por ejemplo, las actuales aplicaciones multimedia son solamente “fruslerías”, y no tardarán en salir al mercado productos con contenidos de verdadero valor.
Las editoriales tradicionales tienen una serie de peligros/oportunidades:
- alteraciones en los canales de distribución; los autores podrán esquivar el proceso tradicional publicando y distribuyendo sus trabajos directamente al usuario final;
- nuevos competidores, por la facilidad para entrar en el sector; por ejemplo, algunos de los principales rivales de Thomsonhace unos años no existían;
- cambios en la cultura institucional; las empresas –tanto en los procesos internos como en las actitudes del personal– tendrán que adaptarse para sobrevivir; estos cambios son aún más difíciles para empresas grandes que hasta ahora han tenido éxito; el sector editorial está demasiado estructurado y, como consecuencia, tendrá muchas dificultades para adaptarse.
Entre los ponentes hubo una persona española, Rusó Miralles Subirà (en la foto), que esbozó la estrategia de la empresa Servicom dentro del mercado europeo.
Foto: CC BY Tomàs Baiget
Por cuestiones de espacio no puedo entrar en detalles sobre las ponencias, pero una de las cosas que más me llamó la atención fue la preocupación de las editoriales y otros proveedores de información “tradicional” por cómo lograrán hacer un salto cualitativo para sobrevivir.
Muchos ponentes hablaron de los cambios drásticos que serán necesarios en la “cultura institucional” para adaptarse a las exigencias del nuevo mundo electrónico, cada vez más dominado por Internet y otros sistemas de interconexión internacionales.
La “desintermediación”
Una tendencia que se comentó en varias ponencias, y que afecta de modo concreto a los lectores de IWE, es la de la “desintermediación”: cada vez habrá mayor contacto directo entre el usuario y las fuentes de información, sin necesidad de intermediarios.
Por intermediarios se entiende aquí: las empresas que “empaquetan” la información, las que publican revistas o dan acceso a bases de datos en línea o en cd-rom, y también los bibliotecarios/documentalistas que suministran e interpretan la información para los usuarios.
Cambios en nuestra profesión
Por otra parte, se observa una serie de tendencias que están fuera de nuestro control y que afectarán a nuestro sector.
El autor, en algunos ámbitos, intenta eludir los canales tradicionales para mantener los derechos sobre sus publicaciones y para difundirlas en el ámbito profesional lo antes posible.
Un ejemplo es el de Los Alamos Physics Project, una iniciativa puesta en marcha por un físico, que actualmente reúne el 70% de los preprints que se publican en las revistas profesionales. Acceden a su sistema, vía Internet, 45.000 usuarios al día.
Las revistas se resienten porque ven que su papel en la cadena editorial está en peligro.
Además, se ha abierto una brecha entre las publicaciones primarias y las secundarias, debido a que las dos se ven obligadas a subir los precios. A la vez ambas ven bajar el número de suscriptores, a causa de la subida de los precios, por el aumento del número de revistas, y por la proliferación de caminos alternativos para obtener los documentos originales.
Los productos secundarios
Este año las editoriales han empezado a cobrar a los editores de productos secundarios por la suscripción a las revistas que éstos indizan. Y también cobran licencias para incluir los resúmenes –preparados por el autor– en las correspondientes referencias, lo cual puede producir:
- mayor incremento en el precio de los servicios de índices/resúmenes;
- reducción en el número de resúmenes de autor;
- reducción en la cobertura;
- reducción en la introducción de nuevas publicaciones;
- desaparición de los servicios pequeños.
Hay que tener en cuenta además el aumento en conocimientos informáticos por parte de los usuarios finales. En los EUA el 40% de los hogares tenía en 1994 PCs. El 60% de los PCs comprados para uso doméstico son Pentiums (más potentes a menudo que los ordenadores que se usan en el trabajo).
Alice C. Keefer Riva. DOC6. Consultores en Recursos de Información.
Tel.: +34-3-215 43 13; fax: 488 36 21
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Esta información se publicó en la revista Information World en Español (IWE), n. 40, diciembre de 1995-enero de 1996, p. 27.
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