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6as Jornadas Catalanas de Documentación

Lluís Codina, presidente de Socadi; Carme Mayol Fernández, presidenta del Cobdc; Joan Majó Cruzate, experto en nuevas tecnologías en la Sociedad de la Información; y Ricard Recasens, gerente de Technostock y coordinador general de les 6es. Jornades.

Mesa inaugural: Lluís Codina, presidente de Socadi; Carme Mayol Fernández, presidenta del Cobdc; Joan Majó Cruzate, experto en nuevas tecnologías en la Sociedad de la Información; y Ricard Recasens, gerente de Technostock y coordinador general de les 6es. Jornades.

 

Tal como anunciamos en nuestro v. 6, n. 9:
https://www.scimagoepi.com/informacion-en-la-sociedad-digital

los días 23-25 de octubre de 1997, se organizaron en Barcelona las 6es Jornades Catalanes de Documentació, a cargo de la Societat Catalana de Documentació i Informació (Socadi) y el Col.legi Oficial de Bibliotecaris-Documentalistes de Catalunya (Cobdc).

Las principales conclusiones fueron:

  1. Generación de información electrónica

Arnoud de Kemp A pesar de su atractivo y de la interesante ponencia pronunciada por Arnoud de Kemp (en la foto), de Springer Verlag, Alemania, esta temática tuvo una presencia más bien escasa en las Jornades, consecuencia directa de la pequeña producción de información electrónica en Catalunya.

Se detectan dos tipos de productores: los profesionales y los «poco» profesionales.

Los primeros son empresas, organizaciones o instituciones de reconocida solvencia y prestigio científicos. Disponen de una buena infraestructura empresarial y están bien organizados.

Por otro lado cada vez existen más productores casi-individuales que a menudo generan información de dudosa fiabilidad.

Se percibe un cambio en las funciones de los agentes tradicionales implicados en la creación y distribución de información electrónica: los editores, distribuidores y las bibliotecas y centros de documentación amplían las funciones que venían realizando hasta ahora. Así, p. e., los grandes editores también quieren distribuir sus productos (invadiendo competencias de los distribuidores) e incluso dar servicios de difusión selectiva de la información a los usuarios (tarea tradicional de las bibliotecas y centros de documentación).

Por ahora los editores científico-técnicos ven la publicación electrónica como un complemento a las versiones impresas en papel.

Una de sus principales preocupaciones es realizar sistemas que permitan controlar el uso que se hace de cada uno de sus productos. El DOI (Digital Object Identifier), sistema de identificación de cualquier pieza de información promovido por un consorcio internacional de editoriales (que fue presentado durante las Jornades), constituye un ejemplo claro de esta tendencia.

Las administraciones públicas tendrían que mantener y mejorar las infraestructuras, difundir con más eficacia sus propios contenidos y, sobre todo, impulsar iniciativas que favorezcan la extensión del mercado.

  1. Tratamiento de la información electrónica

Como profesionales no podemos desentendernos de la ola de nuevos recursos electrónicos de información, ni dejar pasar la oportunidad que suponen. Deben ser considerados «normales» en la biblioteca o del centro de documentación.

Si la colección es un conjunto organizado de materiales para dar servicio a los usuarios, debemos tener claro que hay que aplicar a los recursos electrónicos el mismo tratamiento que al resto de documentos: selección y catalogación.

Assumpció Estivill RiusLa ponente de esta sección, Assumpció Estivill Rius (en la foto), profesora de la Escola Universitària de Biblioteconomia i Documentació (EUBD) de Barcelona, dijo: «La formación y el control de la colección digital puede hacerse de manera gradual y es recomendable comenzar por los documentos que son propiedad de la biblioteca».

En cuanto a la selección, principio fundamental de la tarea bibliotecaria, hace falta aplicar a los recursos electrónicos, como al resto del material, una política de desarrollo de la colección preestablecida y bien definida. «Dar acceso a todo es dar acceso a nada», añadió Estivill.

La catalogación es el segundo paso necesario para hacer accesibles los documentos, estén en el soporte que estén, a los usuarios. Independientemente de que se les apliquen otros tipos de tratamientos paralelos de control bibliográfico, como la inclusión en listas organizadas dentro de un web, la integración en el catálogo de los recursos electrónicos se hace ineludible si se quiere que el acceso a la colección sea armónico, coherente y único.

El catálogo tiene que ser la herramienta referencial de toda la información a que se da acceso, con independencia de que ésta esté en un soporte tangible o intangible. Por otro lado, se presenta la ventaja de que los catálogos consultables desde interfaces web permiten el acceso directo a los documentos desde su referencia catalográfica.

El tratamiento de estos recursos presenta algunos problemas cuya resolución depende de los propios colectivos profesionales:

  • Normativas catalográficas: son inadecuadas para los nuevos materiales. Este factor se agrava en Catalunya por la falta de directrices y normativas autorizadas, lo cual provoca disparidad de criterios y de actuaciones.
  • La propia naturaleza de los recursos electrónicos: inestabilidad de los documentos y de sus contenidos, así como de su localización; escasa estandarización de los datos de referencia.

En este sentido, la comunidad bibliotecaria debe profundizar en el estudio de los sistemas de metadatos, con el fin de alcanzar un consenso mundial en la aceptación, estandarización y uso de los datos sobre los datos: datos identificativos y de referencia de los documentos. Un sistema internacionalmente aceptado de metadatos comportaría grandes beneficios:

  • Para la localización de documentos a través de motores de búsqueda en internet.
  • Para las tareas de catalogación de los recursos electrónicos, ya que sería posible la incorporación automática en el catálogo de los datos de referencia.

De cara al futuro, como en muchos otros ámbitos, las líneas de trabajo en el tratamiento de la información electrónica han de pasar por la cooperación: repartir esfuerzos y compartir recursos. También hay que recordar que una condición sine qua non de la cooperación es la estandarización previa.

  1. Difusión

Graham P. Cornish

 

La ponencia fue presentada por Graham P. Cornish (en la foto), experto en Copyright de la British Library y responsable de programas de obtención de documentos y préstamo internacional de la IFLA.

 

 

 

 

  1. Uso de la información electrónica

Maurice B. LineEl responsable de presentar la ponencia de esta sección fue Maurice B. Line, consultor y ex-director del Document Supply Centre de la British Library (Bldsc).

Line fue tan amable de ofrecerse a posar para esta revista con uno de los sombreros que utilizaron unos estudiantes de la EUBID para promocionar Information World en Español (IWE) –era el último año en que la revista se editaba con ese nombre– (ver al final de este artículo).

Una anécdota de Line, que todavía recuerda Àlex Cosials Apellàniz, es que empezó su presentación con estas palabras: «Gracias por invitarme a Barcelona y, sobre todo, por hacerme sentir famoso como el Mickey Mouse”.

En su ponencia, «Información electrónica: uso y usuarios», Maurice B. Line argumentó que las bibliotecas deben priorizar las necesidades de los usuarios sobre las novedades técnicas, centrándose en el acceso por encima de las colecciones físicas. Hizo hincapié en que la transición digital exige que los bibliotecarios actúen como filtros y guías esenciales ante la sobrecarga de información.

Conclusiones

Las conclusiones giran en torno a dos ideas marco:

  1. El aumento de la información electrónica está empezando a cambiar de forma real el mundo de la información. Estamos frente a un nuevo paradigma y hay un gran desconcierto respecto cómo será el futuro. En este entorno, la biblioteca y los centros de información se encuentran en una situación privilegiada ya que están en el centro de la producción y de la distribución de la información.
  2. Los cambios en el mundo de la información presentan nuevas oportunidades para los agentes de la información.

Respecto a la primera idea:

  • Hay que garantizar la privacidad de los usuarios en su acceso a la información, cosa que resulta más difícil de hacer en un entorno electrónico; por lo tanto, se tienen que desarrollar los sistemas técnicos y legales pertinentes.
  • Las bibliotecas deben encontrar un equilibrio entre la protección de los derechos de autor y el acceso a la información. Sólo así se garantizará la continuidad de la producción intelectual y de la industria de la información.
  • Ante el peligro de que el desconcierto por el futuro nos haga descuidar los servicios tradicionales, tenemos que mantener viva la biblioteca como figura que garantice la conservación de la información, el acceso a la misma y la socialización.
  • La situación actual de incremento de la información electrónica ha producido un exceso de información que la hace menos accesible para los usuarios. En este sentido, su formación es más y más necesaria.
  • El nuevo marco en el que se desarrolla la información electrónica presenta problemas también nuevos: la necesidad de infraestructura para acceder a ella (especialmente en el mundo educativo), la falta de una cultura de la información y de formación para la búsqueda, las dificultades para el acceso a información relevante (especialmente para las pymes) en un entorno de dispersión de distribuidores.
  • La falta de datos estadísticos y cuantitativos sobre el uso de información electrónica hace difícil la planificación y evaluación de servicios y el estudio de necesidades futuras.

Respecto a la segunda idea:

  • Aumenta la facilidad para que cualquiera se convierta en editor.
  • Aparecen nuevas vías de financiación (por publicidad, p. ej.)
  • Existe un gran mercado en potencia (especialmente en las pymes) que constituye una oportunidad y un reto para los profesionales de la información.
  • A pesar del exceso de «ruido» y la frecuente baja calidad, aumenta el número de usuarios de información gracias a las facilidades de acceso.
  • La biblioteca pública está llamada a jugar un importante papel en la formación de usuarios y en la difusión de la información electrónica.

Situación en Catalunya
La difusión de la información electrónica en Catalunya se está realizando ahora mediante web, después de un período casi «desértico», en el que no se aprovecharon las anteriores tecnologías existentes (salvo unas pocas excepciones, como por ejemplo los ejemplares servicios 010 y Barcelona Informació del Ajuntament de Barcelona).

  1. Hay bastante experiencia en publicación web, lo que demuestra cierta madurez en el sector y permite augurar la aparición de sistemas integrales a través que incluyan el uso de tecnologías de «canales» para sustituir la falta de impacto visual del web tradicional.
  2. Destacan algunas actividades muy positivas e interesantes de difusión de información digital, como por ejemplo:
    • Universitat Oberta de Catalunya
    • Universitat Politècnica de Catalunya
    • Consorci de Biblioteques de Catalunya
    • My News
    • Esade (Extra!-Net y ¡Guíame!)
    •  
  3. Por último existe una oportunidad profesional en el diseño de intranets documentales dentro de las organizaciones, muy interesantes porque:
    • Permiten economía de recursos
    • Son tecnologías abiertas e independientes
    • Permiten metabolizar la información de las corporaciones y transformarla en conocimiento.

Las actas, publicadas en papel y en cd-rom (éstas por gentileza de DOC6) pueden adquirirse en:

Socadi. Fax: +34-3-441 35 44
socadi@sarenet.es
y en:
Cobdc. Fax: +34-3-319 78 74
cobdc001@sarenet.es

Traducción y resumen de las conclusiones oficiales de las «Jornades» realizados por la Redacción de IWE.

Promoción de  Information World en Español (IWE)
Durante las 6es Jornades, un grupo de estudiantes de la Escola Universitària de Biblioteconomia i Documentació (EUBD) de Barcelona, con camisetas y sombreros de IWE, estuvo repartiendo folletos a los asistentes.

Ana Belén Escrivà Laparra, Eli (?), y Àlex Cosials Apellàniz. De cuclillas: Clara Baiget Vilanova y Pablo Campoy

De pie: Ana Belén Escrivà Laparra, Eli (?), y Àlex Cosials Apellàniz. De cuclillas: Clara Baiget Vilanova y Pablo Campoy.

Foto: CC BY Tomàs Baiget

Esta información se publicó en la revista El Profesional de la Información (EPI), v. 7, n. 1-2, enero-febrero de 1998, pp. 35-38.